Habitantes de la colonia Lomas 2, ubicada en el ejido Raymundo Enríquez, enfrentan desde hace más de una década una situación de riesgo derivada de una red eléctrica irregular que pone en peligro su integridad y limita su acceso a un servicio básico.
De acuerdo con los vecinos, la red de energía eléctrica es prácticamente hechiza, lo que ha dejado a más de 100 personas sin un suministro formal y seguro. Los medidores de luz se encuentran instalados a distancias que van de los 150 hasta los 300 e incluso 400 metros de los hogares, obligando al uso de cableado expuesto y sin las condiciones adecuadas de seguridad.
Verónica Vázquez Martínez, habitante de la colonia, señaló que la falta de alumbrado público agrava la problemática, principalmente durante la noche, cuando la zona permanece a oscuras. Asimismo, advirtió sobre el riesgo constante que representan los cables colgando a baja altura, otros tirados sobre la vía pública y postes que ya no soportan la tensión del cableado y podrían colapsar en cualquier momento.
La situación se vuelve aún más peligrosa ante la presencia de niñas, niños y jóvenes en la zona, quienes al encender pirotecnia podrían provocar una chispa que, en contacto con los cables, derive en un accidente de mayores consecuencias.
Los colonos aseguran que han presentado la solicitud de apoyo en repetidas ocasiones ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Tapachula, así como ante autoridades locales, sin obtener una respuesta favorable. Señalan que, pese a los años transcurridos, el problema persiste sin atención, vulnerando su derecho al acceso a la energía eléctrica en condiciones seguras.
Ante este panorama, los habitantes de Lomas 2 hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que se realice una ampliación de la red eléctrica y la instalación de postes adicionales, a fin de garantizar un servicio eficiente y reducir los riesgos que actualmente enfrenta la comunidad.



















