Habitantes del ejido San Antonio Chicharras, ubicado en la zona media alta de Tapachula, denunciaron el cierre prolongado de la escuela de educación preescolar de la comunidad, situación que ha dejado sin clases a niñas y niños desde hace varios meses.
Román Calvo Gordillo, ejidatario del lugar, explicó que el conflicto inició por inconformidades relacionadas con el desempeño de la docente del plantel, identificada como María Edina de la Rosa Ramírez, particularmente por el incumplimiento de su horario laboral. Aunque posteriormente comenzó a presentarse más temprano, surgieron nuevos problemas dentro de la comunidad escolar.
De acuerdo con el testimonio, la docente presuntamente tomó partido entre representantes de padres de familia, lo que generó división y polarización en lugar de promover la unidad, provocando un conflicto interno dentro de la escuela.
Ante esta situación, se realizó una asamblea comunitaria en la que se acordó solicitar el cambio de la profesora. El planteamiento fue expuesto a la supervisora escolar, Patricia Ramírez López; sin embargo, no se obtuvo una solución favorable. Posteriormente, durante una visita a la comunidad, se tomó la decisión de cerrar el plantel preescolar, el cual permanece cerrado hasta la fecha.
Asimismo, se elaboró un documento dirigido a Venerando Díaz Martínez, delegado regional de Servicios Educativos en Tapachula, y a Nancy Coello Vázquez, jefa del Departamento de Educación Preescolar, Sector 08 en Chiapas, en el que se expuso la problemática y se solicitó una solución. No obstante, los habitantes aseguran que no han recibido respuesta.
El cierre del plantel se ha prolongado desde noviembre, periodo en el que incluso coincidió con las vacaciones escolares; sin embargo, al acercarse el nuevo ciclo escolar y el proceso de inscripciones, la situación se ha vuelto más preocupante, ya que la escuela continúa cerrada, incluso con un candado en las instalaciones.
Actualmente, el preescolar cuenta con una plantilla aproximada de entre 9 y 13 alumnos, todos originarios del ejido San Antonio Chicharras. Los padres de familia señalaron que enviar a sus hijos a otras comunidades representa un gasto adicional que muchas familias no pueden solventar, debido a su situación económica.
Los habitantes hicieron un llamado para que se atienda esta problemática y se garantice el derecho a la educación de las niñas y niños de la comunidad, quienes corren el riesgo de quedarse sin acceso a clases en el próximo ciclo escolar.



















