Tapachula, Chiapas; febrero de 2026.— Con preocupación e incertidumbre, 40 trabajadoras de la Guardería “Instituto Pedagógico Infantil Kids”, U-1200, denunciaron el cierre indefinido del plantel, notificado el pasado 9 de febrero por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), situación que las mantiene sin poder desempeñar sus labores y sin ingresos.
Las empleadas señalaron que la determinación fue emitida por el Departamento de Guarderías de la Delegación Chiapas, encabezado por Maritza Salazar Castillejos, jefa del departamento de guarderías del IMSS delegación Chiapas, y que, a su consideración, no existen motivos que justifiquen la suspensión del servicio.
“Somos 40 familias que dependemos de este trabajo. No entendemos por qué nos están cerrando por un predio adjunto que en ningún momento afecta la operatividad de la guardería y que nunca ha sido parte de la guardería”, expresaron de manera colectiva las trabajadoras, quienes anunciaron que este lunes se manifestarán en las oficinas del Departamento de Guarderías para exigir la reapertura.
El predio en disputa.
De acuerdo con las empleadas, el conflicto deriva de un predio colindante ubicado en la parte sur del inmueble de la guardería. Explicaron que dicho predio se rentó desde 2019 mediante contratos anuales que vencieron el 15 de diciembre de 2025.
Sin embargo, la renovación no fue posible debido a que el propietario incrementó la renta mensual de 17 mil a 37 mil pesos a partir del 1 de enero de este año, monto que calificaron como incosteable.
“Ese terreno nunca se utilizó como área de juegos ni como parte de la operatividad de la guardería. Siempre se nos dijo por parte del IMSS que no formaba parte de la guardería”, afirmaron. Incluso recordaron que hace aproximadamente tres años se presentó un proyecto de ampliación de la guardería hacia el predio, pero hasta la fecha no lo han autorizado.
Subrayaron que el contrato vigente con el IMSS únicamente contempla el inmueble principal y no hace referencia al predio adyacente.
Requerimientos y sanciones
Las trabajadoras detallaron que en los últimos seis meses comenzaron a recibir observaciones relacionadas con el terreno colindante y por cualquier cosita venían las sanciones de cierre de la guardería, sabiendo que no afecta en nada la operatividad de la guardería dicho predio.
Indicaron que se les solicitó instalar detectores de humo, lo que derivó en el cierre temporal por tres días mientras se cumplía con la indicación. Posteriormente, colocaron señalética de “prohibido el paso” en la puerta que comunica con el área libre.
“Nunca ha existido negativa por parte del representante legal de la guardería en cumplir con los puntos marcados por las constantes supervisiones que hace el IMSS. Todo lo que nos han pedido lo hemos hecho”, señalaron. No obstante, el 9 de febrero a las 20:30 horas recibieron un correo electrónico donde se les notificaba el cierre indefinido del plantel.
Entre los nuevos requerimientos mencionaron la colocación de extintores, señalización adicional en materia de Protección Civil y la instalación de cámaras de vigilancia como parte de un circuito cerrado en el predio de junto, siendo que no es parte de la guardería ni tampoco nunca ha afectado la operatividad de la guardería.
Dictamen técnico
Las empleadas aseguraron que la guardería cuenta con un dictamen emitido por especialistas en Protección Civil de la empresa “Consultoría de Servicios Integrales en Reducción de Riesgos de Chiapas, S.C.”, en el que se establece que basta con bloquear totalmente la puerta que comunica con el área libre y actualizar los planos correspondientes.
Según el documento, no sería necesario colocar equipos contra incendios adicionales, ni señalética extra, ni cámaras de vigilancia.
“Sentimos que se han aferrado a ese terreno como si de eso dependiera la operación de la guardería, cuando nunca ha sido así”, manifestaron.
Impacto social
El cierre no solo afecta a las trabajadoras, sino también a madres y padres de familia que dependen del servicio para poder acudir a sus empleos y que muchos padres deben pagarle a alguna persona para que cuide a sus hijos debido al cierre indefinido de la guardería.
“Nosotras cuidamos a los hijos de trabajadoras y trabajadores asegurados. Ahora somos nosotras quienes estamos en la incertidumbre”, expresaron.
Finalmente, reiteraron que su única petición es que se les permita continuar laborando y que cesen las sanciones relacionadas con un predio que, afirman, jamás formó parte oficial de la guardería ni de su contrato con el IMSS.
Este lunes, las 40 empleadas acudirán a las oficinas del Departamento de Guarderías con la esperanza de ser escuchadas y de que se priorice tanto el derecho al trabajo como el bienestar de las niñas y niños que atienden diariamente.






















