- Visitantes aseguran que durante las primeras semanas de la nueva administración se eliminaron algunos cobros, comenzaron trabajos de limpieza y fueron reorganizados distintos dormitorios; los resultados deberán evaluarse con el paso del tiempo.
Tapachula, Chiapas.— El Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados número 03 de Tapachula inició una nueva etapa administrativa luego de que, el pasado 1 de agosto, Francisco Javier España fuera relevado de la dirección y en su lugar asumiera Francisco Javier San Martín Flores.
El nuevo director llegó procedente del CERSS número 01, conocido como “El Canelo”, ubicado en Chiapa de Corzo. Durante su permanencia en ese centro penitenciario se impulsaron actividades productivas relacionadas con la acuacultura, carpintería, siembra y cosecha, además de acciones encaminadas a mejorar las instalaciones y fortalecer la disciplina entre la población penitenciaria.
De acuerdo con información relacionada con su trayectoria profesional, San Martín Flores también ha participado en procesos de certificación de centros penitenciarios fuera de Chiapas. Entre sus antecedentes se menciona el penal de Otumba Tepachico, en el Estado de México, donde se habría obtenido una evaluación de 100 puntos, además de una mejora en los resultados del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Familiares de personas privadas de la libertad consultados por este medio señalaron que, desde los primeros días de la nueva administración, presuntamente fue eliminado el cobro para ingresar a las visitas. También afirmaron que el director ha atendido personalmente algunas inconformidades y solicitudes, con la finalidad de reducir trámites y ofrecer respuestas directas.
Fuentes internas indicaron que la dirección comenzó a recuperar áreas que presuntamente permanecían bajo el control de determinados grupos de internos. Asimismo, se habrían iniciado reuniones y jornadas de capacitación para que custodios y personal administrativo conozcan y apliquen correctamente la ley, así como los protocolos nacionales del sistema penitenciario.
Visitantes aseguraron que durante los primeros 20 días observaron trabajos de limpieza, pintura y mejoramiento de algunos espacios. También reportaron la reubicación de internos en diferentes dormitorios, medida que, según las autoridades penitenciarias, tendría como propósito garantizar el orden y proteger a las personas en condiciones de mayor vulnerabilidad.
El cambio ocurre en un momento en que el CERSS 03 enfrenta cuestionamientos por presuntas extorsiones, cobros indebidos, circulación de sustancias prohibidas y otras irregularidades denunciadas por familiares y antiguos internos. Por ello, las expectativas sobre la nueva dirección se concentran en recuperar el control institucional, erradicar prácticas ilegales y garantizar condiciones dignas y seguras.
Aunque las primeras opiniones de familiares son favorables, será necesario esperar para determinar si estas medidas se mantienen y se traducen en resultados verificables. La transparencia, las revisiones permanentes y la vigilancia de los organismos de derechos humanos serán fundamentales para conocer si el relevo representa un cambio profundo o solamente acciones temporales.

















