Tapachula, Chiapas.— Una pitón burmés y dos tortugas quedaron bajo medida de aseguramiento precautorio durante una inspección realizada por autoridades ambientales en un establecimiento de Tapachula, donde además fueron colocados sellos de clausura parcial temporal.
Durante la revisión fueron localizados una pitón burmés, una tortuga sulcata y una tortuga de concha blanda.
De acuerdo con la información disponible, durante la inspección se señaló que el establecimiento presuntamente no contaba con autorización para operar como Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), ni como Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS).
Sin embargo, la parte afectada aseguró que cuenta con documentación relacionada con la procedencia y posesión de los ejemplares, por lo que afirmó que buscará acreditar ante la autoridad que mantiene sus documentos en regla.
La misma parte señaló que, pese al aseguramiento precautorio, los funcionarios dejaron a los animales dentro del establecimiento y bajo resguardo de sus responsables.
Según su versión, los inspectores les habrían manifestado que no contaban con los medios para trasladar a los ejemplares ni con un sitio adecuado para mantenerlos, por lo que éstos permanecieron en el inmueble aun después de la colocación de los sellos.
La parte afectada cuestionó esta actuación y consideró contradictorio que se ordenara el aseguramiento de los animales, pero que no fueran retirados del sitio.
También sostuvo que la pitón burmés no aparece, de acuerdo con la documentación que posee, dentro de una categoría de peligro de extinción, por lo que pidió que la autoridad aclare cuál es el fundamento específico aplicado para cada ejemplar.
Asimismo, manifestó su preocupación por una posible actuación irregular o alguna represalia en su contra; no obstante, hasta el momento esa versión corresponde únicamente a lo expresado por la parte afectada y no existe información oficial que la confirme.
Los responsables también señalaron que mantener a los ejemplares en el mismo lugar, dentro de una zona habitacional, genera dudas sobre las condiciones del aseguramiento y sobre el destino que finalmente tendrán los animales.
Hasta ahora, la autoridad ambiental no ha informado públicamente si los ejemplares serán trasladados posteriormente a alguna instalación autorizada, ni ha dado a conocer el resultado definitivo del procedimiento administrativo.
Tampoco existe información oficial que permita afirmar que los animales estuvieran relacionados con tráfico o comercio ilegal de especies, por lo que cualquier responsabilidad deberá determinarse mediante el procedimiento correspondiente.
















