
Los casos ocurrieron en Tapachula, Huehuetán y zonas rurales; autoridades abrieron carpetas de investigación
Tapachula, Chiapas.—
Durante los primeros días de enero de 2026, autoridades de seguridad y procuración de justicia atendieron el hallazgo de cinco personas sin vida en distintos puntos de la región Costa de Chiapas. De acuerdo con los reportes oficiales, en todos los casos se determinó que las víctimas escaparon por la puerta falsa, al decidir acabar con sus vidas, sin que se detectaran indicios de violencia externa.
El primer hecho se registró la noche del 11 de enero, alrededor de las 20:50 horas, en la colonia Santo Domingo, barrio San Agustín, sobre la 12ª avenida Sur, en el municipio de Huehuetán. Elementos de la Policía Municipal acudieron a un domicilio particular, donde fue localizado sin vida un hombre del sexo masculino.
En el lugar, José Miguel, de 30 años, relató a las autoridades que al regresar de su trabajo encontró la vivienda cerrada y, al ingresar, descubrió a su padrastro sin signos vitales. El fallecido fue identificado como Milmer Celestino, de 38 años, quien presuntamente padecía una enfermedad grave relacionada con cáncer en la garganta. Personal de Servicios Periciales realizó el levantamiento del cuerpo y las diligencias correspondientes.

Otro caso ocurrió el 12 de enero en la colonia Brisas de la Mar, sobre la carretera que conduce a la zona conocida como La Huerta, en el municipio de Tapachula, donde fue localizada una persona sin vida al interior de un domicilio. La víctima fue identificada como Ignacio V., de 51 años, de nacionalidad guatemalteca. Tras confirmar el deceso, el área fue acordonada para las investigaciones de ley.
Un tercer hecho se reportó el martes 13 de enero en el ejido La Concordia, donde un hombre de 52 años, identificado como Enrique, fue encontrado sin vida dentro de su vivienda, en circunstancias similares a los casos anteriores.
Además, las autoridades confirmaron que dos personas más fueron halladas sin vida en hechos distintos en la región costera; ambas permanecen en calidad de desconocidas, por lo que continúan las indagatorias para lograr su plena identificación.
Las corporaciones de seguridad señalaron que todos los casos fueron atendidos conforme a los protocolos legales, quedando abiertas las carpetas de investigación. De manera preliminar, se estableció que las víctimas decidieron acabar con sus vidas, sin que existan elementos que apunten a la comisión de un delito.
















