Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 19 de agosto de 2026
A través de un procedimiento abreviado, la Fiscalía General de la República (FGR) en Chiapas obtuvo sentencia condenatoria contra Erick “N”, al acreditar plenamente su participación en el delito de portación de arma de fuego y cartuchos, reservados para el uso exclusivo de las Fuerzas Armadas Permanentes.
El Ministerio Público de la Federación (MPF) presentó elementos de prueba suficientes ante la autoridad judicial, quien dictó sentencia de cuatro años siete meses de prisión y el pago de 88 días multa, equivalentes a 10 mil 323 pesos 28 centavos, en contra de Erick “N”.
Dicha sentencia se obtuvo como resultado de la investigación derivada de la detención de Erick “N”, realizada por elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (Marina), a quien en un primer momento se le brindó atención debido a que colisionó con la motocicleta que tripulaba.
No obstante, al brindarle los primeros auxilios, los elementos aprehensores observaron que Erick “N” portaba a simple vista un arma de fuego, tipo pistola; 19 cartuchos útiles y un cargador.
Erick “N” y los objetos fueron puestos a disposición de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), instancia que integró la indagatoria y logró la sentencia referida en los términos jurídicos solicitados.
Con estas acciones la FGR reafirma el compromiso con la sociedad para la investigación y persecución de los delitos en materia federal, por lo que se invita a la ciudadanía a que denuncie las 24 horas de los 365 días del año, de forma presencial en la sede en Tuxtla Gutiérrez, anónima a través del número telefónico 961 61 796 36 ext. 379636 o a través del correo electrónico [email protected]
[19/8, 7:08 p.m.] Carlos Mejia: Cuestionan despliegue de patrullas y personal público durante fiesta privada en Huixtla
Mientras el municipio enfrenta reclamos por hechos violentos, circulan señalamientos por la presunta presencia de policías, patrullas y personal de Protección Civil afuera del Salón Ámbar, donde se celebraron los XV años de la hija del alcalde Régulo Palomeque.
Huixtla, Chiapas.— En medio de los reclamos ciudadanos por mayor seguridad ante recientes hechos de violencia registrados en Huixtla, comenzó a generar cuestionamientos en redes sociales la presunta utilización de unidades y personal de instituciones municipales durante una celebración de carácter privado.
De acuerdo con información e imágenes que circulan públicamente, el pasado viernes se habría observado la presencia de patrullas, elementos policiales y personal de Protección Civil en las inmediaciones del Salón Ámbar, donde se realizaban los XV años de la hija del presidente municipal de Huixtla, Régulo Palomeque Sánchez.
La celebración familiar, por sí misma, no tendría nada de cuestionable. Como cualquier ciudadano, el alcalde está en su derecho de realizar un festejo para su hija. El señalamiento se concentra en un punto distinto: determinar por qué vehículos, elementos y recursos públicos presuntamente fueron desplegados alrededor de un evento particular y bajo qué justificación oficial.
El tema adquiere mayor relevancia por el contexto que atraviesa Huixtla. Mientras habitantes de colonias, barrios y comunidades demandan vigilancia y mayor presencia de las corporaciones ante los hechos delictivos registrados en el municipio, resulta necesario esclarecer si parte del estado de fuerza municipal fue utilizado para brindar seguridad o apoyo durante una fiesta privada.
Las preguntas son inevitables: ¿quién ordenó la presencia de las patrullas?, ¿los elementos se encontraban en servicio?, ¿Protección Civil recibió alguna solicitud formal para permanecer en el lugar?, ¿existió algún pago por esos servicios o los gastos fueron cubiertos con recursos públicos?
No se trata de cuestionar una celebración familiar, sino el posible uso de bienes y servidores públicos. Las patrullas, el combustible y las horas de servicio de policías y personal municipal son recursos destinados, primordialmente, a atender las necesidades de la población.
Por ello, corresponderá al Ayuntamiento de Huixtla aclarar las circunstancias del despliegue y explicar si existió alguna razón operativa que justificara la presencia de las corporaciones en el exterior del salón.
Hasta contar con una explicación oficial, el señalamiento debe manejarse como lo que es: un cuestionamiento derivado de imágenes e información que circulan públicamente, y no como un hecho acreditado de desvío de recursos.
En un municipio donde la seguridad se encuentra bajo constante escrutinio ciudadano, la transparencia sobre el uso de patrullas, personal y recursos públicos no debería quedar en duda. La fiesta es privada; la rendición de cuentas, no.


















