- Mientras el municipio enfrenta reclamos por hechos violentos, circulan señalamientos por la presunta presencia de policías, patrullas y personal de Protección Civil afuera del Salón Ámbar, donde se celebraron los XV años de la hija del alcalde Régulo Palomeque.
Huixtla, Chiapas.— En medio de los reclamos ciudadanos por mayor seguridad ante recientes hechos de violencia registrados en Huixtla, comenzó a generar cuestionamientos en redes sociales la presunta utilización de unidades y personal de instituciones municipales durante una celebración de carácter privado.
De acuerdo con información e imágenes que circulan públicamente, el pasado viernes se habría observado la presencia de patrullas, elementos policiales y personal de Protección Civil en las inmediaciones del Salón Ámbar, donde se realizaban los XV años de la hija del presidente municipal de Huixtla, Régulo Palomeque Sánchez.
La celebración familiar, por sí misma, no tendría nada de cuestionable. Como cualquier ciudadano, el alcalde está en su derecho de realizar un festejo para su hija. El señalamiento se concentra en un punto distinto: determinar por qué vehículos, elementos y recursos públicos presuntamente fueron desplegados alrededor de un evento particular y bajo qué justificación oficial.
El tema adquiere mayor relevancia por el contexto que atraviesa Huixtla. Mientras habitantes de colonias, barrios y comunidades demandan vigilancia y mayor presencia de las corporaciones ante los hechos delictivos registrados en el municipio, resulta necesario esclarecer si parte del estado de fuerza municipal fue utilizado para brindar seguridad o apoyo durante una fiesta privada.
Las preguntas son inevitables: ¿quién ordenó la presencia de las patrullas?, ¿los elementos se encontraban en servicio?, ¿Protección Civil recibió alguna solicitud formal para permanecer en el lugar?, ¿existió algún pago por esos servicios o los gastos fueron cubiertos con recursos públicos?
No se trata de cuestionar una celebración familiar, sino el posible uso de bienes y servidores públicos. Las patrullas, el combustible y las horas de servicio de policías y personal municipal son recursos destinados, primordialmente, a atender las necesidades de la población.
Por ello, corresponderá al Ayuntamiento de Huixtla aclarar las circunstancias del despliegue y explicar si existió alguna razón operativa que justificara la presencia de las corporaciones en el exterior del salón.
Hasta contar con una explicación oficial, el señalamiento debe manejarse como lo que es: un cuestionamiento derivado de imágenes e información que circulan públicamente, y no como un hecho acreditado de desvío de recursos.
En un municipio donde la seguridad se encuentra bajo constante escrutinio ciudadano, la transparencia sobre el uso de patrullas, personal y recursos públicos no debería quedar en duda. La fiesta es privada; la rendición de cuentas, no.


















