La expansión ferroviaria, portuaria, energética e industrial obligará a revisar planes de estudio para formar profesionistas que respondan a las nuevas necesidades laborales de Chiapas y la región.
Tapachula, Chiapas.— La llegada de nuevas inversiones vinculadas con el Corredor Interoceánico, infraestructura ferroviaria, puertos, energía e industria plantea un reto inmediato para las universidades del Sur-Sureste: formar profesionistas capaces de ocupar los empleos especializados que se generen y evitar que la población local quede limitada a puestos de menor calificación.
Carlos Díaz Saldaña, consejero del Consejo de Vinculación del Instituto Tecnológico de Tapachula, explicó que este será uno de los principales temas de la Reunión Regional Sur-Sureste de Diseño Curricular, que se realizará del 28 al 30 de septiembre en Oaxaca.
En el encuentro participarán representantes de más de 70 tecnológicos, empresas, autoridades y organismos vinculados con el sector productivo, con la finalidad de analizar qué perfiles profesionales serán necesarios en los próximos años y cómo deberán modificarse los programas académicos.
Díaz Saldaña señaló que la región enfrenta una transformación derivada de proyectos como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que articula puertos, líneas ferroviarias y polos de desarrollo industrial y comercial.
Dentro de esta plataforma se encuentran Puerto Chiapas, Salina Cruz, Coatzacoalcos y Dos Bocas, además de conexiones ferroviarias que enlazan diferentes puntos del sureste y la frontera con Guatemala.
El consejero explicó que una de las principales preocupaciones es que las empresas que lleguen a la región requieran personal especializado que actualmente no se encuentra disponible en cantidad suficiente.
Advirtió que, de no contar con técnicos y profesionistas capacitados, los habitantes de Chiapas podrían acceder solamente a empleos operativos, mientras que los puestos de mayor especialización serían ocupados por trabajadores provenientes de otros estados o países.
Por ello, uno de los objetivos del foro será escuchar directamente a empresarios y representantes del sector productivo para conocer qué conocimientos, habilidades y competencias esperan de los egresados.
Entre las áreas que podrían adquirir mayor importancia se encuentran ingeniería ferroviaria, ingeniería mecánica y eléctrica, ciberseguridad, inteligencia artificial, logística, energía y procesos industriales.
Díaz Saldaña señaló que algunos de estos cambios ya comenzaron a reflejarse en la oferta educativa del Tecnológico Nacional de México, con la incorporación de carreras relacionadas con nuevas tecnologías y sectores estratégicos.
También destacó la importancia de fortalecer la formación dual, que permite a los estudiantes complementar sus estudios dentro de empresas, instalaciones productivas y proyectos de infraestructura.
En el caso de Tapachula, indicó que alumnos han tenido acercamiento con plantas de concreto, infraestructura ferroviaria y operaciones portuarias, con el propósito de conocer de manera directa el funcionamiento de estos sectores.
Para el Instituto Tecnológico de Tapachula, agregó, la posición geográfica de la ciudad representa una ventaja, debido a su cercanía con Centroamérica, la conexión con el interior del país y la presencia de Puerto Chiapas.
Después de la reunión de Oaxaca, las propuestas serán evaluadas para determinar cuáles pueden incorporarse a corto, mediano y largo plazo dentro de los planes de estudio o mediante la creación de nuevas carreras.
Díaz Saldaña consideró que el desafío será que las inversiones proyectadas para el Sur-Sureste se traduzcan no solamente en infraestructura, sino también en empleo calificado y oportunidades para los jóvenes de Chiapas y del Soconusco.















