Salvavidas municipales y un elemento de la Secretaría de Marina participaron en el rescate del joven de 17 años, quien logró salir con vida y fue reportado estable.
Tapachula, Chiapas.— Una jornada de playa estuvo a punto de terminar en tragedia para una familia de origen cubano, luego de que un adolescente de 17 años fuera sorprendido por una corriente de resaca que comenzó a alejarlo de la costa en playa San Benito, en la zona de Puerto Madero.
El incidente ocurrió alrededor del mediodía del domingo, en un sector conocido entre los visitantes como “El lugar de los surfistas”, donde la fuerza del mar puso en dificultades al joven mientras se encontraba dentro del agua.

De acuerdo con el reporte, elementos del cuerpo de Salvavidas de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana Municipal (SSPPCM) realizaban recorridos preventivos por la franja costera después de haber brindado atención en otro punto de la playa.
Fue durante ese recorrido cuando una mujer se acercó para pedir ayuda y alertó que un joven estaba siendo arrastrado mar adentro.

Ante la emergencia, los salvavidas se dirigieron al punto señalado e ingresaron al mar para tratar de alcanzar al adolescente, quien para ese momento tenía dificultades para regresar por sus propios medios hacia la orilla.
Durante las maniobras se incorporó un elemento de la Secretaría de Marina, quien colaboró con los rescatistas municipales. Después de varios momentos de tensión, lograron alcanzar al menor y conducirlo hasta un área segura ubicada entre las piedras cercanas a la playa.
Una vez fuera del agua, el adolescente, identificado como Adrián Francisco “N”, de 17 años y nacionalidad cubana, recibió una valoración para conocer su estado de salud.

El joven permaneció consciente y fue reportado estable después del rescate. Se encontraba acompañado de su madre, de 43 años y de la misma nacionalidad, quien posteriormente decidió que no fuera trasladado a una unidad médica.
El caso volvió a poner atención sobre el riesgo que representan las corrientes de resaca en las playas de la costa de Tapachula. Este fenómeno puede desplazar rápidamente a una persona lejos de la orilla y dificultar su regreso, incluso cuando sabe nadar.
Por ello, las autoridades reiteraron el llamado a los bañistas para mantenerse en sectores donde exista vigilancia de salvavidas, respetar las recomendaciones del personal de seguridad y evitar ingresar al agua cuando las condiciones del oleaje representen peligro.
También recomendaron no confiarse ante una aparente calma del mar y solicitar inmediatamente ayuda cuando alguna persona presente dificultades dentro del agua.
La intervención de los salvavidas municipales y del elemento de Marina permitió que el incidente concluyera únicamente con el susto para el adolescente y su familia.















