- Ocho queserías y más de cuatro mil productores participaron en la elaboración de la monumental pieza, cuyo peso oficial alcanzó los mil 613 kilogramos.
Pijijiapan, Chiapas.— La tradición ganadera y quesera de Pijijiapan alcanzó nuevamente reconocimiento internacional con la elaboración de una bola de quesillo de mil 613 kilogramos, certificada como la más grande del mundo.
Con esta pieza, el municipio chiapaneco recuperó el Récord Guinness que permanecía en manos de productores de Oaxaca desde 2024. El nuevo registro superó ampliamente la marca anterior, al alcanzar un peso superior en más de dos veces y media.
La hazaña fue resultado de aproximadamente un año de preparación. Durante ese periodo, productores, especialistas y autoridades analizaron las características físicas y químicas del quesillo, particularmente su elasticidad, resistencia y comportamiento al ser concentrado en una sola pieza de grandes dimensiones.
El presidente municipal de Pijijiapan, Carlos Alberto Álvarez Lima, explicó que también fue necesario diseñar un sistema mecánico especial para sostener, trasladar y presentar el producto sin que perdiera su forma o se dañara durante el procedimiento de certificación.
Antes del intento oficial se efectuaron tres pruebas de resistencia. En el último ensayo, la estructura soportó una carga de una tonelada con 200 kilogramos, resultado que permitió establecer inicialmente una meta de mil 500 kilos. Sin embargo, durante la elaboración definitiva se logró rebasar esa cantidad hasta llegar a los mil 613 kilogramos.
Álvarez Lima señaló que la intención era establecer una marca sólida y difícil de superar en el corto plazo. Para ello, la maquinaria fue construida considerando el peso y las propiedades particulares del queso de hebra.
En la elaboración participaron directamente ocho queserías, además de más de cuatro mil productores que aportaron producto para completar la monumental bola. El récord también permitió mostrar la importancia económica de esta actividad, pues en Pijijiapan se producen diariamente alrededor de 17 toneladas de quesillo.
La certificación estuvo a cargo de Alfredo Arista, adjudicador oficial de Guinness World Records, quien verificó que el proceso cumpliera con los lineamientos internacionales establecidos para este tipo de retos alimentarios.
Entre los requisitos se consideraron la precisión del pesaje, la inocuidad del producto y la supervisión de un especialista en alimentos, encargado de garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias antes, durante y después de la elaboración.
El representante de Guinness World Records explicó que Pijijiapan y Oaxaca son los únicos lugares que han conseguido registrar oficialmente una bola de queso de hebra dentro de esta categoría.
También precisó que la organización no considera estos desafíos como una competencia directa entre ambos estados, debido a que cada intento es evaluado de manera independiente y debe cumplir rigurosamente con las reglas establecidas.
Con el nuevo récord, Pijijiapan no solo recuperó un reconocimiento internacional, sino que fortaleció la proyección de una actividad productiva que forma parte de su identidad, de su economía y de la historia de miles de familias dedicadas a la ganadería y a la elaboración de quesillo.


















