En atención al rescate de los juegos tradicionales, que se consideran dentro de los planteamientos de la Nueva Escuela Mexicana, la escuela primaria Tierra y Libertad dio muestra de buena organización, decisión y compromiso por darles a los alumnos herramientas que permitan el renacimiento de los juegos tradicionales y olvidarse un poco de la tecnología.
Romeo Zunún Archila, director de la escuela primaria Tierra y Libertad, ubicada en la ranchería El Gancho, en el municipio de Suchiate, dio a conocer el trabajo de tres meses para que llegara el esperado día en el que los niños volaran sus barriletes, en compañía de su familia.
El barrilete, también conocido como cometa o papalote, es un juguete tradicional infantil que se mantiene en el aire gracias al viento. Está compuesto por una estructura ligera de madera o cañas, cubierta con papel, tela o materiales sintéticos, y generalmente presenta formas poligonales o decorativas.
En este sentido, agregó Zunún Archila, que para muchos niños y jóvenes volar este juguete fue su primera experiencia y más aún fue un grato recuerdo de las abuelitas que acompañaron a sus nietos y significó un agradable regreso al pasado, donde cabía el ingenio y la inocencia en cada diversión.
Explicó que se reunieron 100 barriletes que pintaron el cielo de las playas de El Gancho, por lo que agradeció a todos los niños, maestros y padres de familia que se involucraron en este proyecto, que intenta rescatar las tradiciones mexicanas a través del juego.
Puntualizó que, este evento se debe de realizar más seguido, y reproducirse en más escuelas, ya que este tipo de proyectos ayudan a unir más los lazos de familia, además hay una integración mayor y se rescatan los valores culturales que se van perdiendo.



















