Tapachula, Chiapas.- El Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Politécnica de Tapachula (UPTAP), difundió un posicionamiento público en el que informó sobre avances legales en el conflicto laboral que mantiene desde 2023 y solicitó al Gobierno del Estado y a la rectoría de la institución instalar una mesa de trabajo para concretar la reinstalación de los empleados que fueron separados de sus cargos.
En el documento, la organización sindical señala que los despidos ocurrieron durante la administración del entonces rector Jhonny Robert Mis May y que afectaron a más del 50 por ciento del personal de la universidad. Los trabajadores sostienen que las bajas fueron injustificadas y que derivaron de la defensa de sus derechos laborales y humanos.
El sindicato afirmó que el pasado 25 de mayo de 2026, obtuvo una sentencia favorable que reconoce el derecho de los trabajadores despedidos a ser reinstalados y a recibir las prestaciones correspondientes. Asimismo, informó que el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral le otorgó la Constancia de Representatividad, con la que asegura contar con respaldo jurídico para representar a los empleados de la institución.
Los inconformes señalaron que el proceso para alcanzar estos resultados ha sido largo y complicado, pues consideran que, pese a los cambios de autoridades universitarias y estatales, continúan enfrentando retrasos en la atención de sus demandas.
Por ello, hicieron un llamado al gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y al actual rector de la Universidad Politécnica de Tapachula, Andrés Sánchez de León, para establecer una mesa de diálogo que permita dar cumplimiento a las resoluciones obtenidas y avanzar en el proceso de reinstalación del personal.
En su pronunciamiento, el sindicato también advirtió que continuará informando a la opinión pública sobre presuntas irregularidades detectadas en administraciones anteriores, al considerar que la transparencia y la rendición de cuentas deben prevalecer en una institución pública de educación superior.
Además, convocó a los trabajadores de la universidad a sumarse al movimiento sindical para fortalecer la defensa de sus derechos laborales y promover condiciones de trabajo basadas en la legalidad, el respeto y la dignidad.
Hasta el cierre de esta edición, ni la rectoría de la Universidad Politécnica de Tapachula ni el Gobierno del Estado habían emitido un posicionamiento oficial sobre los señalamientos realizados por la organización sindical.
















