Tapachula, Chiapas. Entre muestras de dolor y consternación, familiares, amigos y habitantes de la comunidad dieron este domingo el último adiós a Mateo, el menor de 10 años que perdió la vida tras un accidente ocurrido cuando viajaba a bordo de una motocicleta en la primera sección de Tinajas, en el municipio de Tapachula.
El sepelio reunió a decenas de personas que acompañaron a la familia durante la despedida del menor, cuyo fallecimiento ha generado diversas reacciones en la región y ha abierto un debate sobre la responsabilidad legal en este tipo de hechos, así como sobre los riesgos de permitir que menores de edad conduzcan vehículos de motor.
De acuerdo con la información recabada durante las investigaciones preliminares, el accidente ocurrió cuando el menor conducía una motocicleta en compañía de otro adolescente. Presuntamente, al intentar rebasar un tractocamión por el lado derecho, perdió el control de la unidad y terminó debajo de las llantas del vehículo pesado, mientras que su acompañante resultó lesionado.
Un abogado especializado en materia penal consultado sobre el caso explicó que, desde el punto de vista jurídico, la responsabilidad de un accidente vial no puede determinarse únicamente por el resultado fatal, sino por la mecánica de los hechos y los dictámenes periciales que integren la carpeta de investigación.
El litigante señaló que, en términos generales, cuando un motociclista intenta rebasar por el costado derecho de un tractocamión, ingresa a un punto ciego donde el operador difícilmente tiene visibilidad, situación que deberá ser analizada por los peritos para establecer si existió o no responsabilidad del conductor de la pesada unidad.
Asimismo, explicó que en accidentes con resultado de muerte es común que el operador involucrado sea presentado ante el Ministerio Público mientras se realizan las investigaciones correspondientes. Indicó que la permanencia bajo resguardo de la autoridad forma parte del procedimiento legal y no implica, por sí misma, que exista responsabilidad penal.
Añadió que, en muchos casos, las aseguradoras analizan los peritajes antes de determinar el pago de una indemnización. Si consideran que no existe responsabilidad del conductor asegurado, el asunto puede derivar en un proceso judicial para que sea un juez quien resuelva conforme a las pruebas.
Respecto a la participación de los padres, el abogado comentó que, aunque legalmente podrían surgir cuestionamientos cuando un menor conduce una motocicleta, la realidad es que las autoridades suelen privilegiar el respeto al proceso de duelo de la familia y evitar cualquier actuación que pueda interpretarse como una revictimización.
Tras el accidente, habitantes de la comunidad retuvieron y golpearon al conductor del tractocamión antes de la llegada de las corporaciones de seguridad. Posteriormente, elementos policiacos lograron rescatarlo y trasladarlo ante la Fiscalía de Distrito Fronterizo, donde quedó a disposición del Ministerio Público mientras continúan las investigaciones por el delito que corresponda.
La Fiscalía mantiene abierta la carpeta de investigación y serán los dictámenes periciales en materia de tránsito terrestre, criminalística y mecánica de hechos los que determinen cómo ocurrió el accidente y si existe responsabilidad penal por parte de alguno de los involucrados.
El caso también ha reavivado el llamado de especialistas y autoridades a reforzar la cultura de prevención, particularmente para evitar que menores de edad conduzcan motocicletas y para que todos los usuarios de la vía respeten las normas de tránsito, especialmente al circular cerca de vehículos de carga, donde los puntos ciegos representan uno de los mayores riesgos para motociclistas y ciclistas.


















