El Programa Integral para el Bienestar Socioemocional avanza con talleres de liderazgo sistémico que brindan a docentes herramientas para reconocer y gestionar emociones, fortalecer relaciones escolares y trasladar ese aprendizaje a sus planteles
El estrés, la ansiedad, el miedo, la tristeza, los conflictos entre colegas y el desgaste emocional ya forman parte de la conversación sobre la formación docente en Chiapas.
A través del Programa Integral para el Bienestar Socioemocional (PIBSE), maestras y maestros de educación media superior participan en procesos de capacitación orientados a reconocer, comprender y gestionar sus emociones, pero también a mejorar la manera en que se relacionan con sus estudiantes y con la comunidad escolar.
La estrategia incorpora el Curso de Formación de Liderazgo Sistémico para la Transformación de Comunidades Educativas, que forma parte del PIBSE y se desarrolla con el acompañamiento de AtentaMente.
La propuesta busca que el bienestar emocional deje de verse como un asunto exclusivamente personal y se convierta también en una herramienta pedagógica y comunitaria.
La idea de fondo es sencilla, pero tiene implicaciones profundas: lo que vive emocionalmente un docente también entra al salón de clases. La presión cotidiana, la preocupación, el cansancio o un conflicto no resuelto pueden influir en la convivencia, en la relación con los alumnos y en las condiciones en las que ocurre el aprendizaje.
Por eso, el programa trabaja habilidades relacionadas con la autorregulación emocional, el autocuidado, la empatía y el liderazgo pedagógico, con la intención de que los docentes cuenten con herramientas para responder de manera más consciente frente a situaciones de tensión y acompañar mejor a sus estudiantes.
La Secretaría de Educación ha señalado que este enfoque busca consolidar comunidades escolares más empáticas, saludables, resilientes y colaborativas.
El taller desarrollado en la región Sierra-Soconusco forma parte de este proceso de formación.
En estas jornadas participan docentes de educación media superior que buscan fortalecer capacidades para prevenir conductas de riesgo, mejorar el clima escolar y construir relaciones más sanas dentro de sus planteles.
El programa se desarrolla dentro de la estructura de la Secretaría de Educación de Chiapas, encabezada por Roger Adrián Mandujano Ayala, mientras que la Dirección de Educación Media está a cargo de Luis Antonio Aguilar Macías y el Departamento de Preparatorias de Dagoberto Ruiz Arroyo.
Uno de los planteamientos centrales es que el bienestar docente no termina en quien recibe la capacitación. El objetivo es que lo aprendido pueda regresar a las escuelas y convertirse en prácticas concretas: mejor manejo de conflictos, mayor escucha, relaciones más sólidas con los estudiantes y entornos donde sea posible hablar de emociones sin reducirlas a un problema individual.
AtentaMente, organización que participa en la formación, señala que sus programas trabajan herramientas de entrenamiento mental y aprendizaje socioemocional sustentadas en investigación científica.
Su experiencia incluye programas dirigidos a docentes, estudiantes y personal de distintos sectores.
La formación socioemocional introduce así una dimensión que durante mucho tiempo tuvo menor presencia en la discusión educativa: para enseñar también importa cómo se encuentra emocionalmente quien enseña.
El reto comienza una vez que termina el taller. Que las herramientas no se queden en una sesión de capacitación, sino que lleguen al aula, a las reuniones entre docentes, a la relación con los estudiantes y a las decisiones cotidianas de cada escuela.
Porque el bienestar emocional del maestro no es ajeno al aprendizaje: forma parte del entorno en el que ese aprendizaje ocurre.




















