- Comités de padres de familia administrarán recursos destinados a mejoras en planteles de nivel básico y medio superior
Tapachula, Chiapas.– Un total de 389 centros educativos de la región fueron incorporados durante la primera dispersión anual del programa federal “La Escuela es Nuestra”, mediante el cual autoridades de la Secretaría del Bienestar realizaron la entrega de tarjetas bancarias a comités de padres de familia encargados de administrar los recursos.
De acuerdo con José Luis Elorza, director de los Programas del Bienestar en la zona Tapachula, esta etapa marca el arranque de la distribución de apoyos correspondientes a 2026, beneficiando a planteles desde nivel preescolar hasta educación media superior.
Explicó que las tesoreras de los comités escolares fueron convocadas para recibir las tarjetas donde se depositarán los montos asignados a cada institución, los cuales varían en función del número de estudiantes y las condiciones de cada plantel.
Los recursos económicos oscilan entre 200 mil y hasta un millón 500 mil pesos por escuela, mismos que serán destinados a atender necesidades prioritarias de infraestructura, definidas en conjunto por padres de familia y la comunidad educativa.
Entre las principales acciones que se realizan con este financiamiento destacan la construcción de aulas, rehabilitación de espacios, instalación de techados, mejoramiento de sanitarios, impermeabilización, así como la adquisición de mobiliario y equipos que contribuyan a mejorar las condiciones de aprendizaje.
El funcionario señaló que, aunque aún no se cuenta con el monto total que será destinado este año a la región, durante el ejercicio anterior se invirtieron aproximadamente 190 millones de pesos, lo que permitió atender diversas carencias en los planteles beneficiados.
Asimismo, indicó que este esquema busca garantizar transparencia en el manejo de los recursos, al otorgar directamente a los comités de padres de familia la responsabilidad de su administración, evitando intermediarios.
Finalmente, destacó que las autoridades estatales del sector Bienestar mantienen supervisión constante del programa, con el objetivo de dar seguimiento puntual a la correcta aplicación de los apoyos en cada uno de los centros escolares.




















